Cuando se encuentra el Tigre con el Dragón, el resultado es siempre incierto
Cuando el dragón y el tigre se encuentran, el resultado siempre será incierto.
El discípulo debe de estar completamente alerta y cuidadoso de la situación y continuar difundiendo las técnicas Shaolin de tal forma que mantenga viva a la siguiente generación
Es el título del poema que el monje chino Choy Fook regaló a su discípulo Chang Heung, el fundador del estilo de artes marciales Choy Lee Fut, a principios del siglo 19.
Como practicante de este hermoso estilo de kung fu, con el cual recuperé la salud y es uno de mis ejes de mis actividades cotidianas, en la academia de los sifu Toutin, quiero comentar algunas reflexiones que me surjen de este poema.
Por un lado, el tigre y el dragón representan la dualidad de fuerzas que están constantemente en choque, en acción y reacción, el ying y el yang. En el bestiario popular chino, el tigre y el dragón tienen lugares destacados, son dos de los puntos cardinales, representa el primero al Oeste, al metal, al otoño y al Blanco,mientras que el dragón corresponde al Este, a la Madera, al color verde, y a la primavera.
Por otro lado, ante las situaciones de confluencias de fuerzas, el estudiante seguidor de Choy Lee Fut debe ser reflexivo, debe dominar su fuerza interior, y mantener el supremo estado del ser, la vertiente budista que inspiró a los monjes a observar y estudiar a la naturaleza y la expresión de su fuerza a través de los animales.
Por último, la vocación del conocimiento es social, perdura un estilo en la medida de que sus enseñanzas son difundidas. Cayeron los templos Shaolin, víctimas del fuego enemigo, pero el conocimiento perdura.

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